Nos aproximamos al bicentenario de la revolución de mayo, que comenzó la etapa de gesta libertaria. La trascendencia de un
acotencimiento de tal envergadura debe hacernos reflexionar sobre el presente nacional a través de una mirada retrospectiva
sobre los hechos que conformaron nuestra historia.
El primer centenario fue celebrado con toda la grandeza que correspondía a la prosperidad de las elites y ese mismo años de
1910, en el mes de abril Roque Sáenz Peña fue elegido presidente de la República. Muy poco después iba a posibilitar,
mediante la ley electoral que recuerda su nombre el ejercicio del sufragio universal a todos los varones mayores de 18 años
en comicios de ejemplar limpieza.